
Estás detenido en la I-80/94/90, el tiempo corre y cada minuto cuenta. Lo que hagas en los primeros instantes determinará qué tan rápido llegará la ayuda adecuada y qué tan pronto estarás de vuelta en marcha. Sigue estos pasos antes de tomar el teléfono. Te mantendrán a salvo y harán que la llamada sea breve.
Antes que nada, mueve el camión lo más lejos posible del carril, ya sea al acotamiento derecho, una rampa o una salida. Enciende las luces de emergencia. Coloca los triángulos detrás de ti como exige la FMCSA: uno a unos 3 metros (10 pies), otro a 30 metros (100 pies) y el último a 60 metros (200 pies). Nada en esta lista es más importante que evitar un accidente.
El servicio de asistencia no puede llegar rápido si no sabe dónde encontrarte. Anota el punto exacto: qué autopista y en qué dirección, el marcador de milla más cercano y la última salida que pasaste. Si no estás en la autopista, identifica las calles transversales. Ten esto listo antes de marcar; es lo primero que te preguntarán.
Tómate treinta segundos para evaluar la situación. ¿Se puede conducir o no? ¿Qué falló realmente? ¿Una plataforma que no sube o no se sostiene, la quinta rueda, el sistema de aire o frenos, un neumático, un problema eléctrico, una luz de advertencia o una fuga? No necesitas un diagnóstico completo, solo lo suficiente para describirlo. Mientras más claro seas, mayores serán las probabilidades de que el técnico llegue con las piezas correctas.
Algunas fallas son sencillas: un fusible fundido, un interruptor disparado, una manguera de aire o conexión de remolque suelta, falta de aire o un nivel de fluido bajo. Si puedes revisarlo de forma segura, hazlo; podrías volver a rodar en minutos. Lo que no debes hacer es meterte debajo del camión en un carril activo o intentar reparar algo que no conoces. Es mejor estar varado y a salvo que lastimado.
Al llamar, tener esta información lista convertirá una llamada larga en una de dos minutos: tu ubicación, los datos de tu camión y remolque, el problema, si llevas carga y si el vehículo puede moverse. Eso es lo que hace que la ayuda correcta —y las piezas necesarias— se dirijan hacia ti, en lugar de pasar por un interrogatorio interminable.
Fleet Service Center ofrece servicio en carretera a lo largo del corredor de Chicago y sus alrededores; así que, cuando no puedas traer tu unidad, el taller va hasta donde estés con las refacciones para transportadores de autos que normalmente tendrías que buscar por tu cuenta. Hablarás con personas que han operado este equipo y lo conocen a la perfección, ya sea en inglés, ruso o español. En la mayoría de los casos, el servicio es el mismo día; a más tardar, al día siguiente.